Esta vez empezaré por el final, y es que el último día nos llevamos una sorpresa...
El bar 37 grados, en l'Eixample (Avenida Roma nº 114), un local donde se puede tomar algo viendo los deportes en pantalla gigante, escuchar monólogos o ver actuaciones musicales.Y allí descubrimos a Guillem Carmona, un cantante y guitarrista que no se desanima aunque el único público de su actuación fueramos el camarero y la mafia.
Entre su repertorio tiene temas de Jason Mraz, Guaraná o Joaquín Sabina, y además toca sus propios temas (podeis escucharlos en su myspace), como Azar, con la que nos despidió...
El otro apunte musical de este viaje fue en la Casa Orlandai, un Centro Cívico en la zona de Sarrià, donde pudimos cenar de bocata, muy rico y económico y, a lo que ibamos, a ver la actuación de estos cuatro...
P.D.: UAAALAAA!!! Els Amics también tienen un blog, y les ha gustado este post, jeje.
Uaaaaalaaaaaa!
ResponderEliminarYo también estube en ese concierto! Y por la perspectiva de tu camara estube justo detras tuyo! xD
Este blog me ha recordado que durante un tiempo yo también tube uno, de esos que no son ni fotolog ni facebook!
Quizá debería recuperar esa vieja costumbre...
Un saludo!
Natalia