
La
ruta a pie desde
Bocairent, dura menos de 1 hora, comenzando el camino desde la
antigua estación de tren de la localidad (que hoy día es un
hotel, y del tren sólo queda una máquina a modo de monumento).


Una vez arriba, antes de entrar, es un buen momento para tomar el
almuerzo y preparar el escaso material necesario para la visita a la cueva (ropa vieja o
mono, frontal, y casco, esto último es muy recomendable).

La formación de los techos y suelos es digna de ver...

Para circular por las diferentes galerías es necesario
caminar agachado y arrastrarse entre las redondeadas formas que el agua calcárea ha creado a lo largo del tiempo.


Pero es posible que suceda, como en mi caso, que la visión de una
cavidad cada vez más estrecha por la que hay que pasar, os provoque una cierta angustia, y os veáis en la necesidad de
abandonar la expedición y salir al exterior.
El equipo sí que terminó la visita y disfrutó de las formaciones de las galerías interiores.
Podemos decir
FRACASO, pero no diré
ABSOLUTO, quizá en otra ocasión (y, eso sí, con casco).
Podéis consultar la ficha de esta cueva
aquí.